
Cuerpos unidos, cabezas libres.
Al acercar las cabezas libres entre las dos filas, un grupo de chicos y chicas tumbados boca arriba ven limitados sus movimientos corporales y no pueden ver a su lado más que cabezas en sentido opuesto. Eso permite que uno de ellos aproveche la situación para lanzar un grito de socorro sobre algo que le está sucediendo.






